El icónico BMW Z8 inauguró, en 2002, la asociación entre BMW y Dorna para el suministro de un coche de seguridad (safety car) para las carreras de MotoGP. Inspirado en el glorioso 507, se estrenó, oficialmente, en la película de James Bond El mundo no es suficiente, así como en el Salón de Los Ángeles de 2001. Bajo el capó ocultaba un poderoso bloque 5.0 V8 con 400 CV y 500 Nm de par motor. La velocidad máxima estaba autolimitada a 250 km/h y anunciaba una aceleración, de 0 a 100 km/h, de 5,3 segundos.