Podemos considerar al BMW M4 Coupé Safety Car como el 'padre' del M4 GTS, que pudimos ver rodando por nuestras carreteras poco después. La diferencia más importante, en comparación con la versión deportiva del Serie 4 Coupé, está en el motor: un bloque de seis cilindros en línea, biturbo, con 3,0 litros de cilindrada con 500 CV y 600 Nm de par motor. Estéticamente, añadía el alerón trasero ajustable y el sistema de escape de titanio. ¿Las prestaciones? Una velocidad máxima de 313 km/h y un tiempo de 3,8 segundos en la aceleración de 0 a 100.