Al primer vistazo, el modelo japonés demuestra que no es un 'wagon' cualquiera. La toma de aire en el capó, que sirve para refrigerar el intercooler, nos da una clara pista de su alma deportiva. También, las llantas de aleación de 18 pulgadas, los faldones laterales y los cristales tintados. 

Con estos aditamentos, el Levorg llama la atención a los aficionados a los coches, como hemos comprobado durante nuestras jornadas de prueba.