Curiosamente, la postura de conducción es más elevada de lo que podría suponerse en un modelo de tintes deportivos. A cambio, la sujeción lateral de los asientos de cuero delanteros es magnífica y los ocupantes disponen de dos niveles de calefacción.

Otro punto poco ortodoxo, que no negativo, es que el ordenador de a bordo se visualiza a través de dos pantallas diferentes.

En la situada en la parte superior del salpicadero, el conductor puede saber los consumos medio y instantáneo, la autonomía, el porcentaje de aceleración, la presión del turbo, la temperatura del aceite y el funcionamiento del sistema 4x4. Como si estuviéramos en un deportivo puro... 

Los pedales acabados en aluminio y las levas situadas detrás del volante se añaden al resto de componentes 'racing' del conjunto.