Lógicamente, el cambio de propulsor permite al Suzuki Swift Sport 2019 mejorar todos los registros. Además una mayor potencia, ofrece más par máximo (230 frente a 160 Nm) y un consumo mixto oficial que desciende de 6,4 a 5,6 litros cada 100 kilómetros. 

¿Y las prestaciones? Pues asociado a una caja de cambio manual, de seis marchas, es capaz de alcanzar los 210 km/h de velocidad máxima y de acelerar de 0 a 100 en 8,1 segundos. 

Si pasamos al aspecto dinámico, podríamos decir que es todavía más ágil y divertido que siempre. La dirección es firme y precisa y la suspensión presenta un interesante equilibrio entre dinamismo y uso diario.

Buenas sensaciones que se incrementan con una respuesta mecánica claramente superior, estirando hasta algo más allá de las 5.500 rpm. ¿Una pega? El sonido que llega al habitáculo, tanto del escape como del motor, no resulta demasiado emocionante.