Esta versión corona la gama, gracias a un propulsor, con tecnología biturbo, de 3,0 litros y seis cilindros en línea, capaz de generar 410 CV. 

Además de ser más potente que el M2 Coupé, el deportivo alemán, de propulsión trasera, disfruta de un chasis optimizado y de un equipo de frenos más potente. ¡Menuda joya!