Diseñado para disfrutar de los circuitos de todo el mundo, este modelo abandona el clásico motor atmosférico de gasolina, en favor de un 3.0 V6, biturbo, de 400 CV. 

Además de resolver los problemas de potencia que pudiera tener el biplaza japonés, también incorpora mejoras en embrague, frenos, suspensiones, carrocería... Aunque no llegará a la venta, podría ser una buena base para un futuro kit de preparación oficial de NISMO.