Medio siglo después de la presentación del primer COPO Camaro, diseñado para ser el mejor en las drag races (o carreras de aceleración), Chevrolet vuelve a las andadas con un digno sucesor... completamente electrificado. 

Gracias a sus dos motores eléctricos, es capaz de entregar más de 700 CV de potencia y una cifra superior a los 800 Nm de par. Un torrente que se envía a las ruedas traseras y que se gestiona a través de una transmisión de competición. 

Por supuesto, necesita menos de 9,0 segundos para recorrer el cuarto de milla (402 metros).