Esta versión turbodiésel, la más potente de la gama, monta el nuevo propulsor BlueHDi 130, de 1,5 litros y 130 CV. Sorprende lo poco que suena, incluso en frío, y lo refinado que es al subir de vueltas.

Quizá, no tiene unos bajos tan contundentes como el anterior 1.6 BlueHDi de 120 CV, pero mueve con soltura al conjunto, como queda demostrado con sus prestaciones: 186 km/h de velocidad máxima y aceleración de 0 a 100 en 10,5 segundos. Todo, con un consumo medio de 6,5 litros cada 100 kilómetros durante la prueba.

En términos dinámicos, el Citroën Berlingo 2018 se ha desarrollado a partir de la plataforma EMP2, la misma que emplea el C5 Aircross y los C4 SpaceTourer. Esa base potencia un tacto muy agradable, tanto a la hora de afrontar largos desplazamientos, como al superar una zona de curvas. 

Es más, me parece un vehículo muy fácil de conducir y con unas reacciones muy previsibles. ¡Quién iba a pensar, hace unos años, que un vehículo comercial podría agradar tanto sumando kilómetros!