Opcionalmente, la luneta trasera puede ser practicable, con el objetivo de guardar o sacar el equipaje de tamaño contenido, de forma fácil y sencilla. De esta forma, queda parcialmente solucionado el único problema que veo al gran portón trasero, su tamaño, que impide abrirlo por completo, si hay un vehículo aparcado cerca. 

Lo que es una delicia son las dos puertas laterales correderas, que permiten un acceso y una salida digna de reyes. A cambio, suponen unos kilos extra al peso total del conjunto, pero merecen la pena.