La mayoría de los aficionados al mundo del motor saben que los equipos de frenos de Porsche son bastante más efectivos y resistentes que la media. 

Dicho esto, el 356 fue el único modelo que tuvo que convivir con los tambores; todos los 911 siempre han recurrido a cuatro frenos de disco, desde 1963. 

Con la evolución, llegaron nuevos componentes y materiales, como los discos carbocerámicos que estrenó el 996 Turbo en el año 2000.