De forma lenta, pero firme, seguimos avanzando hacia los tiempos modernos. 

El motor del 964 de 1988 cubicaba 3,6 litros, contaba con doble encendido y un catalizador de tres vías. Además, Porsche tuvo especial cuidado en asegurarse de que el motor fuera compatible con la calidad del combustible de distintas partes del mundo.