Con una altura rebajada, esperamos que el modelo definitivo se parezca bastante a nuestra recreación. Cabe destacar el gran tamaño de las llantas de aleación, que dejan al descubierto los enormes discos de freno, reforzando la deportividad del sucesor del 8C Competizione de 2007.

Ya han salido a la luz algunos detalles, como que el futuro Alfa Romeo equipará un chasis monocasco de carbono o una mecánica biturbo, ubicada en posición central.

También disfrutará de un eje delantero con propulsión electrificada. De esta forma, el próximo 8C será un superdeportivo híbrido enchufable, con una potencia de más de 700 CV. Con esas credenciales, debería rebajar la barrera de los 3,0 segundos en la maniobra de aceleración de 0 a 100 km/h.