Nada menos que 1.600 CV de potencia entrega este Golf supervitaminado, dotado de dos motores turboalimentados, uno ubicado en el maletero. Lógicamente, este modelo, perteneciente a la tercera generación del compacto alemán, posee unas prestaciones de infarto, que se resumen en que es capaz de rozar los 300 km/h de velocidad máxima. 

Lo más curioso es que, para frenar en una distancia razonable en las carreras de aceleración, incorpora un paracaídas. ¡Menudo 'aparato'!