Sí, aunque parezca increíble el Aston Martin Cygnet, aparecido en 2011, era una versión mejorada del Toyota iQ, un voluntarioso urbano de 3,0 metros de longitud y 3+1 plazas con el que compartía todo, salvo el diseño y algunos elementos de equipamiento.

Con un motor 1.33 de 98 CV bajo el capó, seguro que no es el Aston Martin de tus sueños, pero cabe recordar que, en su momento, tuvo un precio de venta de casi 40.000 euros. Es decir, era absurdamente caro para su tamaño y extrañamente barato para ser un modelo del fabricante británico.

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