El Ford Mustang siempre había sido un coupé de 2+2 plazas. Pero en 1964 Ford trato de convertir a este muscle-car es un biplaza deportivo, denominado Shorty Mustang III. El diseñador Vince Gardner dio forma a la carrocería, fabricada en fibra de vidrio, mientras que bajo el capó equipaba un propulsor Ford V8 de 302 pulgadas.

Desgraciadamente, el modelo nunca llegó a fabricarse y Ford pidió al diseñador que lo desmantelase poco después de construirlo. Por suerte, Gardner consiguió ocultarlo y, hoy día, es un ejemplar Mustang único, que llegó a a alcanzar un precio de casi 500.000 euros en una subasta, en 2015.