A principios de los años 60 Ford convocó un concurso de diseño del que saldría la fuente de inspiración del Mustang original. El ganador fue el modelo original que, curiosamente, se denominaba Cougar y, como puedes ver, no tenía un caballo galopando en la parrilla frontal. 

A partir de aquí ya conocemos la historia: el Ford Mustang llegó al mercado en 1964 y, el Mercury Cougar, tres años después.