El Ford Mustang original era un automóvil de prestaciones discretas, incluso para los estándares de los años 60. Pero eso cambió en 1965, cuando el preparador Carrol Shelby dio vida a la versión Shelby GT350.

Las modificaciones incluían una potencia incrementada en 35 CV y una dirección un 14% más rápida. En 1965 se fabricó una serie limitada de 513 unidades, pero no sería hasta 1966 cuando se le reconoció como un modelo de elevadas prestaciones.