Fue el primer modelo de Tauro Sport Auto, un fabricante español con sede en Valladolid aparecido en 2010... del que lo último que sabemos es que, en 2017, publicó un post en Facebook.

Una lástima, teniendo en cuenta que este roadster de propulsión trasera, desarrollado a partir del chasis del Pontiac Solstice de la época, estaba impulsado por una mecánica V8 de 6,2 litros y 440 CV, procedente del Chevrolet Corvette, que le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 4,0 segundos.