Gracias a modelos como el Prius, el Auris o el SUV C-HR, hablar de Toyota es sinónimo de tecnología híbrida. Por eso, no resulta extraño que durante el pasado salón de Ginebra, la compañía japonesa anunciara que dejaría de vender coches con motor de ciclo diésel en Europa.

Por otra parte, estas mecánicas apenas suponen el 15% de sus ventas en el Viejo Continente.