Lexus fue la primera marca que anunció que renunciaba a las mecánicas de ciclo diésel, allá por el año 2013.

Por aquel entonces, los motores de gasóleo dominaban, con mano de hierro, el mercado y, en un primer momento, parecía una maniobra cuando menos arriesgada.

Pero lo cierto es que en la actualidad, la tecnología híbrida, presente en todos los modelos del fabricante japonés, es la gran seña de identidad de la compañía.