El reciente Volvo S60 2018, que puedes ver en la imagen, es el primer modelo de la marca escandinava que renuncia a los motores de ciclo diésel, centrando su oferta en variantes de gasolina, microhíbridas e híbridas enchufables.

De hecho, a partir de 2019, la electrificación será la opción de futuro para todos los Volvo, desplazando a las tradicionales mecánicas de gasóleo: "Volvo no desarrollará una nueva generación de motores diésel", ha asegurado el CEO de la marca, Hakan Samuelsson.