La policía inglesa de Norfolk disfruta de este 'cochazo', dotado de un motor bóxer, de aspiración atmosférica, con 3,8 litros y 385 CV.

Aunque te resulte increíble, este Cayman GT4 no está destinado a persecuciones, sino a ejercer de reclamo para los más jóvenes. ¿Con qué fin? Para que los mensajes de seguridad vial calen más hondo en este colectivo.