Desafortunadamente, no se trata de una patrulla real, sino de un 'showcar', apodado 'Copzilla', que mantiene el propulsor 3.8 V6 biturbo, de 570 CV, del deportivo estándar.

Este espectacular GT-R incluye inserciones doradas, en contraste con el color negro de la carrocería, e integra todas las sirenas y hasta una espectacular parrilla de protección delantera.