Aunque parezca un contrasentido, también se puede tunear un SUV. El ejemplo más claro lo tenemos en este SQ5, cuyo motor turboalimentado de gasolina 3.0 V6 TFSI pasa de 354 a 425 CV y de 500 a 550 Nm. 

Por supuesto, incorpora un kit estético impactante, compuesto principalmente por paragolpes específicos, salidas de escape acabadas en fibra de carbono y llantas de aleación hasta de 22 pulgadas.