Este pequeño biplaza, de 3,22 metros de largo, tiene tanto de cacharro como de obra maestra. Lo más llamativo de este automóvil, con un diseño más propio de un triciclo de la Primera Guerra Mundial, es que cuenta con un motor de gasolina, de 2,0 litros y dos cilindros en V... ¡colgado por delante del habitáculo! 

Aunque no es obligatorio conducirlo con casco y sus 82 CV no parecen amenazantes, te recomendamos que lo hagas por dos motivos. El primero es que, como puedes imaginar, con dos ruedas en el eje delantero y una en el trasero, no es un portento de estabilidad. El segundo es que, si no lo haces, acabarás con la cara repleta de insectos.