Este artefacto es obra de Polaris, un fabricante especializado en motos de nieve y quads, algo que, en cierto modo, puede explicar su peculiar aspecto, con dos ruedas delante y una detrás.

Este modelo es tan rápido como los compactos más deportivos: incorpora una mecánica de gasolina, con 2,4 litros de cilindrada y 173 CV, que le permite ofrecer una relación peso potencia de 4,4 kilos/CV. 

Gracias a ello, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,4 segundos, una cifra comparable a la de los mejores compactos deportivos.