Estrenado en el GP de España de F1 en 1976, este monoplaza estaba dotado de cuatro ruedas frontales de 10 pulgadas, con el objetivo de mejorar el coeficiente aerodinámico de la parte frontal.

Su casillero de victorias se estrenó (y finalizó) en la cuarta cita de la temporada, el GP de Suecia, con triunfo de Jody Scheckter. Además, en esa misma carrera, su compañero de equipo, Patrick Depailler, acabó en segunda posición. 

En 1977, se mejoró la aerodinámica del coche, pero quedó comprobado que no era tan eficaz como su antecesor. Finalmente, en 1978, se dio por concluido el desarrollo de este histórico vehículo.