Hace cinco años, aquellos que no tenían suficiente con un Mercedes-Benz Clase G, podían adquirir esta preparación de seis ruedas, por unos 450.000 euros, en el mercado alemán.

Este mastodóntico todoterreno pesaba 3.850 kilos y se ofrecía con un motor 5.5 V8 biturbo, de 544 CV y 758 Nm. La fuerza mecánica se transfería a todas las ruedas a través del cambio automático con convertidor de par 7G-TRONIC, de siete velocidades. Un verdadero tanque, teniendo en cuenta que calzaba neumáticos de 37 pulgadas...