Desarrollado a partir de un Land Rover Serie II, solo se fabricaron 20 unidades de este vehículo, en el que las ruedas fueron sustituidas por orugas. Lógicamente, la velocidad máxima no era su punto fuerte, ya que se quedaba en 32 km/h.

A cambio, el todoterreno no tenía parangón a la hora de afrontar fuertes desniveles. Incluso se le podía considerar mejor que un tanque en este aspecto...