En 2016, Hennessey creó este monstruoso pick-up, dotado de un eje trasero secundario. La firma estadounidense añadió paragolpes específicos, llantas de aleación de 20 pulgadas, neumáticos todoterreno de gran tamaño, barras antivuelco y amortiguadores de la marca Fox.

Los clientes tenían la posibilidad de adquirirlo con un motor 3.5 V6, biturbo, potenciado a 608 CV, gracias a nuevos turbocompresores e intercoolers, además de una reprogramación de la centralita. Sin duda, se trata de un vehículo 100% americano.