Cuando BRABUS mejora un Mercedes-Benz Clase G, el resultado suele ser demoledor y exagerado, a partes iguales. 

En el caso de esta preparación, realizada a partir del modelo de la anterior generación, nos encontramos ante un TT con motor de gasolina V8, con 6,0 litros de cilindrada y dos turbocompresores, que desarrolla 850 CV y 1.450 Nm de par... cifras que parecen suficientes para arrastrar el planeta, si fuera necesario.

La estética también luce el músculo apropiado, gracias a unas llantas de 23 pulgadas, unos paragolpes ensanchados, una toma de aire en el capó o un alerón trasero.