Desvelado en el SEMA Show de Las Vegas, en 2007, este TT vitaminado monta el conocido propulsor turboalimentado 2.5 TFSI, de cinco cilindros en línea, que en este vehículo alcanza los 600 CV de potencia.

La caballería extra viene dada, principalmente, por un turbocompresor con asistencia eléctrica. Con esta ganancia de 200 CV, el modelo alemán alcanza los 100 km/h desde parado en 3,6 segundos y una velocidad punta de 310 km/h.