Nos encontramos ante el primer y único representante de la saga dotado de un motor atmosférico de gasolina, con arquitectura de 6 cilindros. Concretamente, optaba por el conocido bloque 2.8 V6, de 204 CV.

Con un precio en la época de unos 4 millones y medio de pesetas (unos 27.000 euros) podía alcanzar los 235 km/h y acelerar de 0 a 100 en 7,3 segundos.