La segunda generación del Ibiza no perdió la oportunidad de sumarse a la tendencia de las versiones deportivas, adoptando el motor turboalimentado de gasolina 1.8 20VT, de 156 CV de potencia. 

Del mismo modo, en 2001, llegó una versión limitada a 200 unidades, llamada Ibiza CUPRA, que presumía de 180 CV. Sus prestaciones eran bastante buenas para la época: 225 km/h de velocidad máxima y 7,2 segundos en el 0 a 100.