Este coupé de propulsión trasera, y 4,24 metros de longitud, destaca por la precisión de su chasis: cuenta con un centro de gravedad muy bajo, que limita el balanceo de la carrocería, una caja de cambios manual de tacto muy firme y una dirección tremendamente afilada...

Es cierto que el motor de aspiración natural de gasolina del Toyota GT86, con arquitectura bóxer de cuatro cilindros y 200 CV, no resulta tan rápido como las mecánicas turboalimentados de gasolina de sus competidores... pero cuesta abajo, este Toyota recorta diferencias.