Cada uno de nosotros tenemos un Ferrari favorito, pero seguro que muchos recordáis con fervor al Testarossa, fabricado entre los años 1984 y 1991. Posteriormente, se ensamblaron los 512 TR (1991-1994) y F512 M (1994-1996).

Por supuesto, este icono de la firma italiana montaba un propulsor V12 atmosférico. En concreto, el bloque cubicaba 5,0 litros y desarrollaba una potencia de 390 CV.

La producción del coche, 7.177 unidades, fue bastante elevada para tratarse de un Ferrari, pero este hecho no impide que sea muy apreciado y esté altamente valorado en los mercados de ocasión.