Seguro que este prototipo te recuerda al actual fortwo. Claro, porque en 2011 adelantó la fisonomía de la tercera entrega del biplaza alemán. 

Como curiosidad, el techo incorporaba placas fotovoltaicas para suministrar energía eléctrica a la climatización, el navegador o el sistema de sonido. Además, el coche estaba confeccionado con materiales ligeros, como la fibra de carbono y la resina epoxi, destinadas a la célula de seguridad tridion y a las puertas.