smart también creó un prototipo de scooter, capaz de facilitar la movilidad urbana en el día a día. Alcanzaba una velocidad máxima de 45 km/h y homologaba una autonomía superior a los 100 kilómetros. El tiempo de recarga de la batería no superaba las cinco horas en una toma de corriente convencional.

Tecnológicamente, era un vehículo muy avanzado, ya que incorporaba sistemas antibloqueo de frenos (ABS) y de control del ángulo muerto. Incluso llevaba integrado un airbag en el panel debajo del manillar.