En una apuesta tan arriesgada como brillante, Volvo sacó al mercado un compacto transgresor, que tuvo una buena aceptación entre los años 1986 y 1995. De hecho, la marca sueca lo rememoró con el moderno C30, a la venta desde 2005 hasta 2011.

Volviendo al modelo clásico, se convirtió el primer Volvo de tracción delantera. En la gama, sobresalió la variante Turbo, dotada de un propulsor de 1,7 litros y 120 CV.