A la venta entre 1982 y 1991, con carrocerías cerrada y descapotable, el deportivo alemán tenía una distribución de peso casi perfecta (50,7% en el eje anterior y 49,3% en el posterior), gracias a la ubicación delantera del propulsor y a la trasera de la caja de cambios.

En 1985, aterrizó en los mercados el 944 Turbo, dotado de un motor tetracilíndrico, de 2,5 litros y 220 CV. En 1998, la variante Turbo S alcanzó los 250 CV.