Para celebrar el décimo aniversario del Espace, Renault se decidió a crear este prototipo, en colaboración con Matra, que se convirtió en el monovolumen más rápido del mundo. 

El donante fue el Williams-Renault FW15C, campeón del mundo de F1 en 1993, que aportaba un motor V10 potenciado hasta los 820 CV. Asociado a una ligera carrocería de carbono, era capaz de alcanzar los 312,2 km/h y de acelerar de 0 a 100 en apenas 2,8 segundos. 

Actualmente, puedes verlo en directo en el Museo Matra, en Francia.