Su desaparición no va a ser inminente, pero la versión de cinco plazas del monovolumen francés 'caerá' con su fin de ciclo, ya que Citroën considera que la clientela de este coche se desviará al nuevo C5 Aircross.

En parte, puede tener razón, porque el nuevo todocamino ofrece argumentos propios de un vehículo familiar, como una segunda fila de asientos con regulación longitudinal y un amplio maletero.