Grande, espacioso, con siete plazas y un precio de derribo: desde 17.990 euros. Así era el Tata Aria, un monovolumen de inspiración SUV, que llegó a nuestro mercado en el año 2012.

Eso sí, la gama era un tanto reducida, ya que disponía de un único motor turbodiésel, de 2,2 litros de cilindrada, que entregaba 150 CV y se podía asociar a la tracción delantera o total.