Fabricado en 2008 y diseñado por Pininfarina, tomaba su nombre de la mitología griega. Su base era un Phantom Drophead Coupé y se desarrolló a partir del encargo de un coleccionista de coches: Roland Hall.

El resultado fue un espectacular biplaza con carrocería de fibra de carbono y capota de lona, que quedaba a resguardo detrás de los asientos, bajo una cubierta forrada de madera.