El causante de que hayamos llevado a cabo esta lista es un Porsche 917K, con todas las modificaciones necesarias para poder circular legalmente por carretera. 

En esencia, se trata de un verdadero coche de competición, dotado de un motor 4.9 V12, con 630 CV de potencia, que apenas mide 940 milímetros de alto. Ya lo viste en la primera foto: pasa por debajo... sobrado.