Si hay un coche reconocido en todo el mundo, gracias a su reducida altura, ese es el Ford GT40. De hecho, su nombre hace referencia a las 40 pulgadas (1,01 metros) que declara de altura.

Más allá de sus célebres versiones de competición, tetracampeonas en las 24 Horas de Le Mans, hubo algunas variantes de calle. Por ejemplo, 31 ejemplares del Mark I, que actualmente alcanzan precios desproporcionados en las subastas.