“Creo que son similares, comparables. El coche es muy sofisticado en cuanto a la electrónica y el control de tracción, cosas que en la F1 están prohibidas. Aquí explotan ese potencial y, obviamente, con el sistema híbrido, la tracción a las cuatro ruedas en curva te da una sensación agradable y un buen impulso. 1.000 CV de potencia hablan por sí mismos".