• Consumo medio: 4,0 litros cada 100 kilómetros
  • Depósito de combustible: 57 litros
  • Autonomía: 1.425 kilómetros

Una vez más, un BMW con motor turbodiésel de 2,0 litros y 190 CV se alza con la victoria. Y es que, está mecánica de 1.995 cmes, probablemente, el propulsor con mejor relación entre precio y prestaciones del mercado.

De hecho, registra un consumo medio de 4,0 litros cada 100 kilómetros, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos y una velocidad máxima de 232 km/h.

En este caso, se trata del BMW 420d, asociado a la transmisión automática de convertidor de par Steptronic, de ocho velocidades. El coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,29 también ayuda.