Este pequeño automóvil, diseñado por Sir Alec Issigonis y producido en sus orígenes por la British Motor Company, supuso una revolución en la historia del automóvil, tanto por su amplio interior como por su sistema de suspensión hidrolástica, que le permitía ofrecer una estabilidad superior a la de los mejores deportivos de la época.

¿Una prueba? Este utilitario obtuvo la victoria en tres ediciones del Rallye Monte-Carlo.